martes, 8 de octubre de 2013

Confesiones a Harry el Cantinero

Un tipo,
entra a un bar con un pato
en la cabeza y se sienta en la barra.
El cantinero le dice:
"Te noto diferente Carl"
Y el pato contesta:
"Si yo te contara Harry..."

Claro que había pasado mas de un mes sin haberlo visitado, y por supuesto, eso no significase que no había bebido en en ese tiempo, solo me apetecía descansar un poco del mismo olor, color, vista, y gente que frecuentaba aquel bar descuidado a media luz, con 2 mesas de billar sacadas del basurero de la otra cuadra, bancos un poco rotos por el uso de gordos en busca de cenicientas de saldo bajo y esquina cerca, y música en vivo del típico joven que vive arriba del bar, en busca de su sueño dorado de convertirse en el músico que siempre quiso ser. Los hubo de todo genero, y los habrá igual en el futuro. Es sorprendente la cantidad de tipos que pueden vivir en un lugar tan inmundo como aquel con tan solo ahorrarse el alquiler tocando por unas cuantas horas y con derecho a una bebida los viernes a las 11 pm, justo cuando aquel desolado bar alcanza la cúspide de popularidad. en efecto, pasa de 3 personas a 5. Siempre hay una pareja de amantes huyendo de la ciudad, o viejos y borrachos amigos que llegan ahí por maldad de algún degenerado taxista...

-¡Vamos amigo! Nadie va a querer venir así, seguro hay algo bueno en este bar para ti, platica de... los baños... Nunca te han disgustado ¿verdad? Hasta me has felicitado por eso. - Dijo Harry interrumpiendo a mis espaldas mientras leía la pantalla. Y ahora que lo menciona, debo admitir que sus baños son los mas limpios de la ciudad, jamas imagine encontrarlos en un lugar como este.

-Entonces, ¿Que te sirvo viejo amigo?
-¡Como si no lo supieses ya! Te vi preparándolo hace rato bajo la barra.
-Jamas se te escapa nada... ¡Presto! Sale un whisky en las rocas para el escritor fracasado de la esquina.
-Solo tu puedes vivir engañado si a esto le llamas éxito.
-Al menos vendo algo. -Apenas termino de pronunciar la frase y boté en una carcajada.
-Por ahora has ganado amigo.
-¿Que puedo hacer por ti Carl?-Contestó mientras soltaba una risa discreta.

-No lo se sinceramente Harry... - Dije desolado mientras mi mirada recorría el paso de una diminuta cucaracha por el piso de madera. -Hace tanto tiempo que no ruego a nadie, hace tanto tiempo que siento que vivo en un vació... Al principio pensé que era Isabela, pero ahora no se en que pensar...

-Por fin salio ¿eh? - Pregunto con su sonrisa burlona de siempre mientras limpiaba descuidadamente aquel tarro... No, simplemente no era cualquier tarro. Sin duda era el tarro.

-No podría afirmarlo Harry, solo se que no es ella la culpable de esta repentina depresión- dije seguro, mientras me aseguraba que el tarro siguiera limpio como de costumbre. -Aun conservas el tarro, es triste no verla de nuevo tomar en el.

-Ni que lo digas Carl, la extraño completamente.- dijo mientras colocaba el tarro en el improvisado altar de su viuda.

¿La visitaras Harry? Tal vez vaya con Marta y después con Susana... Esas chicas me mataran, de nuevo... Quizá debiera dejar de jugar al Don Juan. ¿Por que aprovechar ahora lo que no hice cuando debía?

En ese instante vi una lagrima correr por la mejilla de Harry -¿Que pasa? - Pregunte preocupado. -La extraño Carl...-Lo mire sonriente, y con mi ala en su espalda le dije- Siendo sincero Harry, nunca pensé ver a un muerto llorar por un vivo...

Continuara...
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lunes, 30 de septiembre de 2013

Diálogos con Db.

Probablemente, uno de mis grandes problemas es que espero demasiado de todo. Cuando tenia 12 años, pensaba que la vida comenzaba a las 15, que me iba a divertir como nunca. Cuando cumplí 15 me di cuenta que no era así, entonces pensé que la vida comenzaba a los 18, pero cuando cumplí esa edad me di cuenta que no, ahora pienso que la vida comienza a los 23, y probablemente cuando cumpla 23 me daré cuenta que no es así, que la vida comienza a los 28, y a los 28 creeré que es a los 35, y a los 35 los 40. Y muy probablemente cuando cumpla 40 años me daré cuenta que la vida comenzó desde el día en que nací, y por estar postergando el momento de ser feliz, ahora la vida se ha pasado de largo frente a mi, y yo en mi necedad no pude aprovecharla al máximo.

Pero aun estas a tiempo de corregir esto, aun puedes llegar a los 40 y decir: "Un día me levante, y comencé a vivir, y ¡Vaya que me la he pasado muy bien!" Si tan solo dejases de esperar, y comenzaras a actuar.

Y ¿Como empezar? Es decir, simplemente te levantas y quieres hacer millones de cosas, quieres saltar en paracaídas, quieres volar un avión, quieres comenzar una idea millonaria, o escribir una novela, ¿Que me dices de pintar? ¿Acaso no hemos intentado entrar en el mundo del arte? El cual, ciertamente escupe en tu cara y te pide a gritos que regreses a la ingeniería. Me levantaba entusiasmado, es bien conocido que los jóvenes sueñan y creen poder cambiar al mundo con tan solo una roca y una liga, que a los 12 años creen saberlo todo y cuando descubren apenas un hilo de un tema desconocido, y halan de el para tenerlo, comienza a descocerse el suéter del conocimiento que tenían, un nuevo mundo se abre ante ellos, y en ese mundo descubren que lo que saben es apenas una insignificante mota del vasto universo. ¡Y quieres aprenderlo todo! Pero entonces las obligaciones forman parte de tu vida, ir a la escuela es una opción obligatoria si no quieres terminar como el vago de la esquina, siendo el eterno protector de su agua-ardiente. Aumentan los procesos administrativos en los que participas, y que solo logran desesperarte estrepitosamente por que has llenado la hoja verde cuando era la azul, si no tienes IFE no eres un ciudadano legal, si no tienes cartilla militar no puedes trabajar. Pero ¿Por que tramitar tu esclavitud ante un país al que no le importas, que vende tu ciudadanía al mejor postor y que quiere que les pagues mas impuestos haciendo de tu vida algo completamente sufrible?


El ser humano logra adaptarse a toda situación imaginable, la seres inteligentes son los que sobreviven. ¿Acaso no eres inteligente?

Creía que si... La depresión es la eterna enfermedad de los seres inteligentes. ¿Que es ser inteligente? Puedes ir a la escuela y sentarte ahí, 5 días a la semana, haciendo tu mejor esfuerzo para entender lo que esta frente a ti, pero cuando el conocimiento es redundante carece de diversión, e ir y sentarte termina siendo aburrido y desesperante.

Si de verdad lo sabes, deberías ser un alumno de excelencia... Pero no lo eres. ¿Por que?

Porque simplemente no hay motivación, no hay nada que me motive a despertarme entusiasmado cada mañana, no me inspira salir y dar lo mejor de mi. ¡Es eso! Simplemente no tengo inspiración.

Por ahora hemos terminado. Quizá solo debas... Buscarla.
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lunes, 10 de junio de 2013

La ciudad

En algún lugar, de algún lado caminaba con dirección fija. Típico de mi, un paso apresurado y distraído, pensando en muchas cosas, en el aquí y ahora del ¿Por qué es así y no a mi modo? ¡Como me enamoran estas calles empedradas y aquella luz de farolas con aceite! Los carruajes. Me he puesto mi mejor traje, mis zapatos son de goma de mascar, mi pantalón de hojas de pino y mi clásica chamarra de piel de hurón ¿Que mas podía hacer sino vestirme formal?, Arrastraba un gran baúl de piel de serpiente de cascabel, y pensar que me había costado 30 tornillos y 2 clavos, el precio no lo valía, pero el cascabel pegando por las piedras del camino fue lo que me motivo a comprarla ¡Que sonido mas hipnótico!

Al fin llegue a mi destino, el hotel más lujoso de la ciudad. Unos escalones de mármol y barandales del mismo, te daban la entrada. ¡Vaya! Hasta las cabezas de las garzas al final del barandal te daban la bienvenida con tal gratitud como si dijeran - ¡Gracias por gastar tus tuercas aquí! - Si, era algo cómico también... Entre por aquellas robustas puertas de roble, llegue al fino mostrador donde había una ardilla totalmente estática, vigilante a cada movimiento y pregunte por ella. -Piso 3, habitación 405- Dijo el amable empleado.

Subí por las escaleras en forma de caracol a un rincón del recibidor, no me sentía seguro haciendo trabajar al pobre elefante del elevador. ¡Claro que me arrepentí cuando llegue sin aliento al tercer piso! -Debo dejar de fumar - Dije para mí. Atravesé el largo pasillo, y me asome por el barandal en forma de dona que estaba al centro. Vértigo. Lo peor de mi miedo. Imagine como caía agitando las manos y pies sobre el amable empleado que me atendió hace unos instantes. El dolor del cráneo siendo estrellado contra el mármol cubierto de le alfombra azul, la sangre corriendo ¡Ah! Me sacudí, me di dos bofetadas y llegue a la habitación 405.

Abrí la puerta despacio acompañado de un ligero rechinido, ahí la vi, un vestido morado, largo y discreto.
-¿Por qué no tienes zapatillas? - pregunte.
-¡Sh! - Se llevo el dedo a los labios y con un suave movimiento propio de ella me indico que viese la cama. -Solo a ti se te ocurren estas cursilerías- dijo para sí.
- Pero... ¿Que?- Susurré.
- No sé, ya estaba aquí cuando llegue.

Me acerque al bulto cubierto por la cobija, sentí el olor de licor barato. Estire la mano y apenas lo toque del brazo. Enseguida se levanto sobre la cama agitando las manos en el aire mientras bailaba, era un tipo alto, delgado y solo con bóxers. Se bajo de la cama y corrió a la habitación del frente. Deje mi chamarra sobre la silla y desde la puerta lo seguí, el loco había dejado la puerta abierta. De las puertas bajas de un tocador, saco una caja roja circular, la abrió. -¿Cuantos condones hay ahí? - Pensé, cerré la puerta y la busque, estaba dormida en la cama y en la cabecera mire en el fondo el mismo mueble que abrió el loco. Fui a él, y abrí las puertas, ahí estaba la misma caja roja. Sin pensarlo la abrí, y descubrí solo dos condones - ¡Vaya! - Pensé. Tomé ambos condones y los aventé debajo de la almohada, pero ella ya no estaba.

Levante la mirada, estaba ella dormida en la silla -¿Todo en orden? - Le pregunte curioso. Abrió los ojos, y me miro tan frio, totalmente inexpresiva. Tomó mi mano y lentamente la condujo a su sexo, comenzó a moverla despacio y su mirada aun mas fría, cerró los ojos y soltó un falso gemido de placer, me miro de nuevo tan frio y dijo - ¿Contento? - Fue una flecha que cayó de la nada, que atravesó mi pecho y me partió en dos. Herido salí del hotel y fume sentado en el empedrado.

Para cuando hube regresado, ni ella ni sus cosas estaban ahí. Me asome por el gran balcón, la vi doblando la esquina, la vi alejándose de la hermosa ciudad.

Corrí tras ella - ¡No puede ser! ¡No Ahora! - Grité en las escaleras.

Apenas pude ver como doblaba la esquina, cuando salí de aquel lugar, di la vuelta y la ciudad había desaparecido, una calle larga, moderna, con un edifico de fachada azul celeste... en efecto, una secundaria.

-¡Hey! -le dije mientras la tomaba del brazo que arrastraba su baúl, lentamente dio vuelta- ¡No puedes dejarme! ¡No otra vez!
Me miro a los ojos, mas fría que nunca -¿No lo entiendes Pablo? ¡Yo lo amo a el!.

 Desperté.

martes, 19 de marzo de 2013

Mundos

Las afirmaciones que a continuación se establecen y tratan de imponerse en lo mas recóndito de su mente, carecen de valor y demostración científica, por lo menos hasta lo que el autor sabe, si pretende aceptarlas y divulgarlas como verdades, sepa usted que hace bien, y de forma contraria también  De esta forma, si usted no dice nada pero el otro usted dice todo, otro usted dice algo y otro usted predica con el, todos estarán haciendo bien y mal, dependiendo del libro en el que se encuentre, simplemente tome asiento en su sillón, inodoro metálico, techo y sándwich, y disfrute.

-¡Los universos paralelos existen!- se lo digo en medio de la calle al primer vagabundo con espuelas de carne que me encontré en la calle. -Todos lo sabemos estúpido - dijo con el frió aliento de los papeles al sol de otoño. -Si vagabundo - contesto inmediatamente para no quedar como un tonto - Pero ¿Lo entiende?- Una larga pausa se suspendió en el aire. - Cuéntame.


-Tu libro... es una vida.
-¿Que?

-Tu vida, es un libro- digo apenado.
-Si... ¿Y?
-Piensa en las locuras que han pasado en lo que llevas de vida.
-¡Ah!- Suspiro el vagabundo -De hecho, recuerdo...
-Si claro... ¡Ahora!  Podrías llenar cientos de paginas con esas historias, y como cada una es un acontecimiento interesante, es un best-seller.
-¿Un que?
-Uno de los mas vendidos- me lamento de estar aqui. El asiente y continuo -Cada que alguien  abre tu libro y comienza a leer tu vives, vives a la par conforme avanzan las hojas de aquel 'mejor-vendido'. En la primera pagina naces, y en la ultima mueres.-Su rostro comienza a palidecer y su cara refleja una preocupación similar a la de los rábanos cuando van a caer del árbol  ¡No querido amigo! ¡No te preocupes! ¿Que no hemos dicho que eres un mejor-vendido?-digo en tono tranquilizador.-¿Y?.- Dijo aun mas preocupado.-¡Tranquilo hombre! Cada que primera pagina es un nacimiento para ti, por lo tanto existes muchas veces y mueres las mismas muchas veces. Justo ahora, alguien que lee tu libro, te ha puesto en esta circunstancia, pero sepa amigo que esto ya lo ha vivido muchas veces, y lo vivirá mas veces.
-Pero alguien también te lee a ti, ¿No?-Pregunta temeroso.
-Si-digo aliviando
-¿Estas en mi libro, o yo estoy en el tuyo?
-Esa es la magia
-¿Que?
-Tanto yo podría no existir por que solo soy mencionado en tu libro brevemente, como podría existir siendo producto de tu libro como personaje, como podría existir por ser mi propio libro y tu parte de el, como ambos podríamos existir por ser de los muchos libros que se relacionan entre si por interacción de sus personajes en determinado espacio y tiempo.
-¿Que? Pero si...
-Mas que eso, podría yo estar leyendo tu libro mientras tu lees el mio.
-Entonces ¿Entre nosotros podemos crear vida?
-¡No! Nosotros creamos universos, un espacio y tiempo para que el personaje pueda moverse y avanzar, crecer, hacer su vida, y mas
-¿Mas?
- ¡MAS! Mientras nosotros hacemos nuestra vida, creamos las condiciones para que alguien mas haga la suya al "leer" su libro, y ellos a su vez pueden crear las condiciones para que alguien mas haga su vida, asi como a nosotros nos crearon las condiciones para hacer nuestra vida. Y mas.
-¿Mas?
-¡MAS! Si nosotros(Pp) creamos las condiciones para una vida(Cv1) y el personaje de esa vida (P1), crea las condiciones para una vida(Cv2) de otro personaje (P2). Seria posible que P2, creara las condiciones necesarias para nuestra vida (Cvp). Es decir, la creación de nuestra creación nos creo.

|->Cvp(Pp)))-->Cv1(P1-->Cv2(P2----|
|----------------------------------------|

-¿Eso es posible?¿Nosotros nos creamos?
-¿ Nosotros existimos, o somos una mala broma?

lunes, 18 de marzo de 2013

La chica de a lado

A lo largo de mi vida, muchas chicas han llamado mi atención  por ser en extremo bonitas, por ser inteligentes, mientras bailan, por la actitud que tienen ante la vida, por la forma en la que se muestran, por como piensan, por como se visten, etc. Yo creo que cada chica tiene esa parte infinitidiferencial que las hace únicas y hermosas, cada una a su forma, y con mas de una he querido compartir el resto de mi vida, no me importaría ni me cansaría de ver cada día esa parte que las hace únicas ¡Me enamora ese diferencial!.

Pero con el tiempo, las personas cambian, y con ello, ese diferencial, y no es que yo haya perdido el interés  ni es que ellas hayan perdido la magia ¡No! Simplemente todo cambia. [No es posible predecir la trayectoria de un electrón  se puede saber el momento o la posición de uno de ellos pero no ambos al mismo tiempo]. Es entonces cuando uno se debe retirar, y continuar, encontrar ese diferencial que ahora le llama la atención y del cual quiera disfrutar por el próximo momento o posición.

¡La chica de a lado! Quien ha visto esa película sabrá que no hay chica mas de ensueño que ella, no por la morbosidad de su trabajo, sino por la alegría  la actitud frente a la vida y la belleza de la actriz ¡Como quiero una mujer así  Alguien que te haga cometer locuras, y te muestre una vida sin menos estrés y mas divertida, que me haga hacer locuras [Que, aclarando, las he hecho, pero por propia cuenta], que termine el día estando con ella en un lugar al cual no me imaginaba si quiera que existe, es una especie de locura, si, eso me gustaría.

Soñar no cuesta. Hacerlo es una inversión. Tenerlo es vanidad.

jueves, 7 de marzo de 2013

Entre Menos Arroba Por Mas Pesos

(menos, mas, por, entre, arroba, pesos)
/Hola
-Hola
@Hola
*Hola
+Hola
$Hola

Así se presentaron los 6, -, +, *, /, @, $. Todos juntos de nuevo, y tan distantes al mismo tiempo... Es increíble cuando te encuentras con aquellas personas con las cuales viviste tan grandes momentos, y todo acompañado del mal sabor de boca de cuando te das cuenta de que ahora no tienen nada en común, regresar al pasado y recordar es bueno, pero quedarte ahí por mucho tiempo no te dejara avanzar, por lo que simplemente lo recuerdas por unas horas mientras tomas un café, viajas a tu escuela o trabajo, por una noche, o varios días. Después simplemente volteas al futuro y le das la espalda a esos bellos momentos.

Algunas personas simplemente deciden nunca recordarlo, enterrarlo y seguir adelante. Solo recuerdan cuando les viene en gana, les conviene, o simplemente surge de tu oscuro pozo del olvido... ¿Sera eso lo mejor? ¿Que pasaría si simplemente nos enfocáramos únicamente en lo que viene, y no en lo que vino?

En la vida, eres un neófito. No importa cuanto hayas vivido, cada cosa que ocurre en tu vida diaria es nuevo para ti, y cada situación es diferente, en situaciones diferentes, con personas diferentes ¿Que pasa con la experiencia? ¿Es una guía? No importa cuando hayas aprendido en tu vida, cada acontecimiento que ocurre es un acontecimiento donde se deberá tomar una decisión, y nunca mas volverás a tomarla, solo tienes una oportunidad, en un paso haces la prueba, la prueba final, experimento y conclusión. Quizá viéndolo desde ese punto es mejor la astucia que la experiencia...

-, +, *, /, @, $. Todos juntos, platican de su vida, regresan al pasado para ligar y concluir capítulos, regresan al pasado para contar como concluyeron capítulos, regresan al pasado para citar, reír, llorar. Regresan al pasado solo para volver a sentir que están ahí, para juzgarse duramente como los adultos que son ahora contra los muchachos que fueron en ese entonces, con poca idea de que después de cierto tiempo estarían ahí sentados pensando en si mismos hace el mismo cierto tiempo. ¿Que se ganó? El pasado es irreparable ¿Que se perdió? Cada oportunidad desperdiciada, y seguro que las hay, "El hombre no puede ganar algo, si no da algo a cambio. Esta es la ley de equivalencia de intercambio" (FullMetalAlchemist - anime) Por lo que cada decisión tomada, involucra una ganancia y una perdida.

¿-, +, *, /, @, $ Lo sabían? Claro. Muy entrada la noche, tomaron sus cosas, pagaron la cuenta cada uno con una sexta parte, salieron a la glorieta central donde curiosamente comenzaban 6 avenidas, cada uno miro su camino y se marcharon.


/Adiós
-Adiós
@Adiós
*Adiós
+Adiós
$Adiós

martes, 19 de febrero de 2013

Invierno


Parado sobre una esquina oculta por la sombra de los arboles provocada por el alumbrado público de la agitada ciudad que –curiosamente- estaba tranquila esa noche, inhala profundo y exhala lanzando su fantasma de aire hacia la avenida –frio- dice su aliento blanco poco transparente – frio – dice el viento al pasar entre su ropa mientras le toma y congela en su pecho poco abrigado – frio – se repite el para sí mismo mientras se frota con sus brazos para intentar guardar algo de calor, después de todo estaría esperando ahí un largo tiempo, aun mas de lo que ya espero.
Unas luces llaman su atención a lo lejos, se acercan rápidamente - ¿Un carro? ¿A estas horas y por esta fecha? – Se preguntaba asombrado, mientras el carro pasaba frente a él, seguro el conductor no lo ha visto – Desde aquí soy invisible – Dijo orgulloso de su posición, como quien presume un logro.
-¡Oye!- llamo alguien desde algún lado. – ¡Si tú! – Se repitió provocando un eco sombrío y perturbador entre los árboles en la cabeza de quien orgulloso de su posición comenzaba a temer ahora.
-¿Qué pasa? – Pregunto curioso. – Vaya, eso mato al gato – bromeo consigo mismo, luego prendió un cigarrillo para entrar en calor y calmarse. Ahora el fantasma de su aliento era más nítido aun, mientras que la nicotina invadía y relajaba su cerebro.
- ¿Qué haces aquí? – dijo aquella voz como un susurro, en un tono neutro donde difícilmente se distinguía su sexo. Tirando la colilla y apagándola con el zapato dijo seguro y confiado de si -Espero.
-¿Qué esperas? – Pregunto inmediatamente después, curiosa y ansiosa hablaba la voz, en un tinte de misterio, solo quería información, solo quería asegurarse de que fuera seguro bajar del árbol.
Una nueva corriente de aire penetro en aquel oscuro rincón de la avenida, penetro en la ligera ropa del fumador y atravesó los arboles con tal violencia que cayeron las ultimas hojas que el otoño había dejado como promesa de volver el siguiente año. Cansado de esperar, se sentó en el piso pegando sus rodillas con su barbilla mientras intentaba resguardar el poco calor de su cuerpo, mientras lentamente sacaba otro cigarrillo para prenderlo. – A Invierno – Dijo despreocupadamente. - ¡Invierno! ¡Ya viene invierno! – Grito desde los arboles, y se dispuso a bajar a toda prisa, chasqueo los dedos encendiendo fuego en su pulgar, dejando ver su rostro sucio y feo. Acerco su dedo al cigarro alejando a su vez las tinieblas y la belleza del entorno, podía verse claramente como las hojas se marchitaban en cada rama en la que se columpiaba el curioso personaje.
-Gracias.- Dijo cortésmente - ¿Conoces a invierno? – Pregunto interesado para después exhalar el humo de cigarrillo.
- ¿Qué si lo conozco? Claro que si, hasta me debe dinero, pero ¿Que se puede hacer? Las amistades son valiosas, ¿no lo cree? – dijo denotando alegría en su habla y horror en su sonrisa. Era mentira que le conocía, ambos lo sabían.
-Vaya Invierno siempre con problemas – Bromeo para ambos mientras tiraba la colilla al piso, se quedo observando mudo como el fuego consumía lentamente el tabaco sobrante en la colilla, en un instante las pocas luces que iluminaban la calle se apagaron, alzo la vista junto con el extraño personaje que estaba colgando de una rama. Iluminados solo por la luz de la luna que esparcían un tinte azul – ¡Se ha ido la luz! – Exclamo enojado – Pero al menos la avenida se bien, le sienta el color azul – hizo una pausa, miro a la luna, y luego a ambos lados como si se diera cuenta de algo fundamental – Esta aquí – dijo susurrando, y salió disparado cruzando la avenida, y metiéndose en la primera calle perpendicular a la avenida. – Adios – le despedía gritando el feo aprendiz de primate desde su árbol, haciendo eco en todas las casas del vecindario.
Corría lo más rápido posible, y aspiraba todo el aire que sus pulmones le dejaba, doblando calles, siguiendo derecho, tenía un instinto para percibir a Invierno, entonces se detuvo - ¿Un puente? Sin duda es Invierno – afirmaba y caminaba tranquilamente en dirección al puente, mientras observaba como todo iba helándose más conforme avanzaba hasta aquel puente.
Se paro justo frente a las escaleras – debe ser una broma – Dijo riéndose, denotando preocupación, llevaba mucha prisa y sin duda las escaleras representarían un problema si intentaba subir – ¡En llamas! ¡El puente esta en llamas! – grito hacia el cielo.
-¿Problemas? – Pregunto un anciano sentado sobre un tronco en el muro cercano al puente. -No llegara al otro lado si usa las escaleras – dijo con la entonación que tienen todos los viejos, un aire de sabiduría y seguridad en sí mismos, por eso son tan aferrados a los cambios, va en contra de su experiencia y olvidan  cuando ellos corrigieron a los adultos de esa época.
Quizá por eso al anciano le sorprendió cuando lo vio subir al barandal del puente, sorpresa que termino con una carcajada al ver que se caía. - ¡Auxilio! – grito con la chamarra prendida en llamas. Entonces el viejo le tiró un balde de agua en la cabeza. – Era una buena idea – Reconoció el anciano – Pero te falta equilibrio, tal vez si corrieras por el barandal… - insinuó curioso de que lo intentase. – Lo intentare – dijo confiado y mojado, salto al barandal y comenzó a correr, un ligero resbalo lo habría dejado de nuevo en llamas, pero mantuvo el equilibrio, había superado las primeras escaleras, ‘dando vuelta en u’ listo para subir el resto de las escaleras quedo perplejo - ¿Qué pasa? ¿Por qué no continuas? – le grito desde abajo el anciano. –Am… no hay escaleras, no hay barandal… - Dijo temeroso al anciano - ¿Entonces qué hay? – pregunto. –Nada - respondió sin esperanza. ¿Cómo podría atravesar la nada? Pero en realidad no era nada, era una ventana al oscuro universo infinito. Entonces noto que las llamas le seguían desde la escalera baja, se aproximaban lentamente mientras los barandales caían a los lados. Mientras que la parte horizontal del puente se elevaba gloriosa al otro extremo del vacío. – Salta – grito el anciano. -¿¡Estás loco!? ¡Es un abismo! – le grito al anciano. – ¿Se te ocurre una mejor idea? – pregunto el anciano, como un buen ajedrecista le dice ‘jaque’ a su contrario y enseguida ambos se dan cuenta que solo puede hacer un último movimiento, el cual le dejara la victoria al buen ajedrecista. Entonces corrió y saltó al otro extremo del puente, mientras una nueva helada asaltaba la noche y las llamas de la escalera se apagaban, aun en el aire, agitado y lamentando su pésima condicion pensó – No dejare de fumar – y cayó en espiral al abismo por el cual se percibía el infinito, un universo de colores y explosiones, cayó en el abismo, y siguió cayendo hasta perder el conocimiento.

Despertó sobre el piso metálico del puente, lo reconoció enseguida por los pequeños taches de aluminio -¿Cómo llegue aquí? - Se preguntaba pero eso ahora no tenía sentido, se sostuvo en apenas un aliento con sus brazos y se sentó con las piernas cruzadas mientras apoyaba su cabeza con sus manos y soltaba un quejido casi mundo. Fue cuando sintió una nueva ráfaga de viento helado entrando por los pequeños agujeros de la protección del puente, alzo la vista intentando mirar al otro lado del puente, y la miro, con una belleza helada, un vestido largo azul y blanco que caía y formaba curvas como la nieve en las pequeñas montañas que se forman en las calles después de una tormenta. Rodeada de copos de nieve tan grandes como canicas y mostrando su espalda blanca yacía inmóvil Invierno. Su corazón comenzó a latir fuertemente, era ella y no lo podía creer, la había encontrado por fin, se levanto de un salto  y se acerco lentamente a ella.
Quería hablarle, ¿Qué podía decir?, lo había soñado tantas veces y de mil formas que en ese momento se le olvido el inicio de toda conversación de aquel millar de veces que lo había planeado – ¡Al fin te conozco! – pensó en decir a la par que le tocaba el hombro, entonces ella voltearía y lo miraría con sus hermosos y grandes ojos azules, una mirada helada, entonces caería en un amor profundo, y pensaría necio que solo Invierno puede ser de el, un amor tan posesivo y enfermo, que nunca más la dejaría ir, y cuando volteara y lo mirase con una mirada desinteresada como quien mira siempre por la misma ventana sin nada nuevo, se le rompería el corazón –Debe ser mía – diría para sus adentros, mientras la tomaba de los brazos y la obligaba a besarlo, se resistía e internaría alejarse lo más posible –nadie nos ve, nadie podría pasar aquel abismo de las escaleras. – Pensó y entonces en un impulso desesperado la golpeo en su helada mejilla – ¡Debes ser mía! – le gritaría – de una u otra forma – mientras ella caía al suelo sin decir nada, mirando al piso pensaría en huir y eso no podría permitírselo, entonces pisaría el vestido y la obligaría a que aceptara su nuevo mandato.
Su imaginación fue interrumpida por una mirada, ahora ella volteaba, igual de bella como lo imagino, sintió un escalofrió, esta vez interno, sintió repulsión por sí mismo, por siquiera imaginar lastimar a una mujer, se trago el odio que sentía por sí mismo y decidió avanzar –Que pase, lo que tenga que pasar – dijo mostrando un fantasma blanquecino en el inmenso frio.
– ¡Al fin te conozco! – se aventuro a decirle mientras se perdía en sus enromes y hermosos ojos azules. – Al fin te conozco. –Reafirmó su saludo.